El regreso de Micromanía visto desde la nostalgia: recuerdos personales, revistas gigantes y la pasión por los videojuegos de los 80 y 90.
Hay noticias que no solo se leen: se sienten.
El regreso de Micromanía es una de ellas.
Para quienes vivimos los videojuegos en los años 80 y 90, Micromanía no era una revista más. Era LA revista. Aquellas publicaciones enormes, casi imposibles de guardar, con ese formato sábana que ocupaba media mesa del comedor, eran una ventana directa a mundos que aún no conocíamos… pero que ya soñábamos jugar.
Cuando ir al quiosco era una aventura
Recuerdo perfectamente esa época, especialmente mi etapa con el Commodore Amiga.
Las tuve todas. Cada número caía como un tesoro: análisis larguísimos, mapas dibujados a mano, trucos imposibles, pantallazos que mirábamos durante horas imaginando cómo sería jugar eso en casa.
No había internet.
Había paciencia, ilusión y papel.
Micromanía era parte del ritual: ir al quiosco, volver a casa, ojearla primero por encima y luego leerla de arriba abajo, una y otra vez. Algunas páginas acababan dobladas, otras subrayadas mentalmente. Y muchas… memorizadas.
De lectura esporádica a recuerdo permanente
Con el paso del tiempo todo cambió.
![]() |
| Portada de finales de los 90 |
Entre finales de los 90 y principios de los 2000, el ritmo de vida era otro. Ya no compraba Micromanía todos los meses, pero seguía muy presente. Entre aproximadamente 2000 y 2008, la adquiría de forma más esporádica, cuando un número llamaba especialmente la atención o cuando el tiempo lo permitía. Aun así, aquellas revistas seguían trayendo algo muy especial: los juegos que regalaban, pequeñas joyas que muchos descubrimos gracias a ella y que hoy forman parte de nuestra memoria retro. De hecho, hace un tiempo quise revivir esa experiencia y probé varios de esos juegos en vídeo, recordando exactamente lo que sentíamos al instalarlos por primera vez, algo que puedes ver aquí:
👉 Probando juegos de la micromania
Y justo en esa etapa nació mi blog.
| Captura del blog año 2011 |
Un proyecto personal, hecho desde la pasión, que con los años acabaría recibiendo algo que jamás olvidaré: una mención en la propia revista.
Ese ejemplar lo conservo.
No como coleccionismo.
Como parte de mi historia.
Por qué su regreso es una gran noticia
Por eso, cuando leo que Micromanía vuelve, no lo interpreto solo como el retorno de una cabecera histórica. Lo veo como:
-
Un reconocimiento al papel del videojuego como cultura
-
Un homenaje a toda una generación de jugadores
-
Una prueba de que el formato físico aún tiene sentido cuando se hace con cariño
No es nostalgia vacía.
Es memoria compartida.
En un mundo dominado por lo inmediato, que una revista mítica apueste de nuevo por el papel es casi un acto de resistencia. Y, sinceramente, me alegra profundamente.
Micromanía y la memoria colectiva del videojuego
Micromanía no solo informó.
Formó.
Nos enseñó a analizar juegos, a valorar gráficos, sonido y jugabilidad cuando aún no usábamos esas palabras con naturalidad. Nos hizo entender que los videojuegos eran algo más que pasar pantallas: eran creatividad, tecnología y emoción.
Que hoy vuelva, en cualquier formato que conserve ese espíritu, es una noticia que merece celebrarse.
Porque hay revistas que se leen…
y otras que te acompañan toda la vida.
Enlace relacionado: Tienda Hecho con Pixels - Micromanía
Bloguero desde el año 2008 y además también soy coleccionista de videojuegos.





COMENTARIOS